Lun. Abr 22nd, 2024

Un pollo
Un cuchillo afilado

Seguro que muchas veces habéis comido un pollo relleno, que conserva su forma exterior, pero que no tiene huesos. La tarea de deshuesar un pollo sin afectar a su aspecto exterior es una tarea entretenida, pero no es demasiado complicada. Hoy os enseñamos cómo deshuesar un pollo de la forma más sencilla, con fotos paso a paso del proceso, y con consejos para que os salga bien.

Aunque hay quien comienza cortando la pechuga y “abriendo el pollo como si se fuera a realizar una autopsia”, nosotros preferimos realizar toda la operación sin cortar la piel del pollo para que quede mucho mejor presentado y se pueda rellenar con facilidad, sin necesidad de darle “puntos de sutura” con hilo de cocina. Seguid nuestras indicaciones y pronto tendréis un pollo deshuesado listo para cocinar.

Cómo deshuesar un pollo fácilmente

Para esta receta usaremos un pollo de unos 2 kilos de peso. Comenzamos quitando las alas, ya que no dan mucho margen para rellenar, así que las cortamos y las guardamos para hacer otras recetas como las alitas de pollo al estilo americano. Un corte justo donde está la articulación resulta sencillo.

Una vez quitadas las alas, abrimos el pollo por abajo, y con la mano comenzamos a separar la piel y la carne de las costillas de la zona. También retiramos la fércula,  articulación del hombro de las aves ternilla, o triángulo de la zona central,. Es comúnmente conocido como hueso de los deseos o de la suerte, una tarea sencilla con un cuchillo afilado.

El Hueso de la Suerte, es en realidad un huesecillo que forma parte de la pechuga de pollo y tiene forma de ” horquilla “, y, según la leyenda, si una persona se encuentra este huesecillo debe cogerlo por un lado y pedir a otra persona que lo sujete por el otro, pedir un deseo en secreto cada persona y estirar del hueso las dos a la vez

Ahora tenemos que tronchar los huesos de las alas y muslos que están unidos a la carcasa del pollo.

Para retirar los huesos del muslo, hacemos presión de fuera hacia adentro y, en cuanto asoma, ayudamos a pelarlo con el cuchillo. Después volvemos a apretar hacia afuera y, según sale el fémur, lo cortamos. Repetimos la operación con el otro muslo.

Colocando el pollo con el culo arriba, vamos separando los huesos de la carne, ayudados por el cuchillo. Una vez concluido, retiramos esa parte de la carcasa simplemente estirando.

Para retirar la otra mitad del esqueleto, vamos perfilando el cuello con el cuchillo, y a la vez vamos dando la vuelta al pollo como si fuera un calcetín. Con la puntilla o cuchillo, seguimos separando el resto de la carcasa y lo retiramos.

A estas alturas, tendremos prácticamente el pollo del revés. Es el momento de darle la vuelta, metiendo la carne de los muslos en su hueco, y a la vez dando al pollo su forma original. Ya lo tenemos listo para rellenar.

Trucos / Consejos

Ten cuidado al perfilar el esqueleto o caparazón desde dentro para no perforar la piel.
Es conveniente hacer esta operación con pollos de corral, que tienen mucho más sabor y son idóneos para rellenar o asar
Para el relleno, puedes combinar frutas -membrillo, manzana, ciruelas pasas- con frutos secos, huevo duro y carne picada. También puedes añadir una pechuga de pollo fileteada para que el pollo vuelva a parecer un pollo entero.
Cuando cocines el pollo relleno, hazlo de víspera y corta las raciones en frío. Así quedarán perfectas de presentación sin que el relleno se desmorone.